SWEET IS MY MIDDLE NAME: Cap. VII - Luz de Linterna

| | 0 comentarios

"Escribir es descender, excavar, internarse en las profundidades."
Anaïs Nin


Hoy es día de introspección. Hoy es día de introspección y llueve, y me siento más lluviosa que nunca. Hoy es un día de introspección que busca acomodarse entre los renglones de dos semanas decisivas. Hace exactamente una semana renuncié a mi trabajo de oficina. Hace casi dos años viajé a Europa. Hace cuatro meses empecé un taller de escritura y mi vocación renació con el tamaño de los planetas y la magia de los cosmos.

Hablemos de la foto de portada
Es una foto que tomé en San Telmo. Ese día era día de dejarse fluir. Salí sólo con el propósito de fotografiar aquello que me llamara la atención y encontré este muro, una pared de ladrillos que actuaba de marco de una puerta magistral.
Ladrillos... ladrillos puzzle, ladrillos que a pesar de su estilo rústico brillan por su integridad. Los admiro. Siguen firmes contra viento y bocinas. Tienen la piel desgastada por el paso del tiempo, y aún así se mantienen unidos, apoyándose uno en el otro.
Miro ese muro, miro esa pared, miro ese portal... Creo que es hora de que cuente mi historia. Creo que es tiempo de iluminar mis rincones para mostrarles el sótano de mi casa-niña.

Todos tenemos portales.
En el hall de mi entrada abundan las risas, los abrigos de invierno (mi estación preferida), el perfume a jazmín y las ganas de café con leche.
En mi living, la música se sirve en bandeja de plástico, 3 bandejas a decir verdad, cada una con un ritmo distinto; y en mi mesa, los discos pelean por volverse la cena.
Mis paredes son lienzo de mirada europea: un ojo color Italia, un ojo color París. Mis paredes tienen cara de recuerdos, de esos que te cambian la vida.
Mi habitación es la guarida de los cuenta sueños, con luciérnagas de noche buena que enciendo por capricho y postales de ciudades inolvidables; con un complejo de torres de papel y árboles de fragancias florales que transforman mis sentidos en rayuela...
Rayuela, libro, Cortázar. Rayuela, cielo, mis padres. Mi Papá que partió hace 3 años y medio; mi Mamá que salió a su encuentro hace casi nueve meses; mi Abuela que sonríe en las alturas con mi Papá desde junio del año pasado.
Mi almohada, la intersección de la calle melancolía y la calle despertares. Mi cama, que hace meses extraña a ese chico que jamás la habitó, pero que vive en mis sueños. Mis sábanas papel. Mi corazón mediterráneo. Yo, subterránea; muro, casa-niña, mujer que ama todo lo que toca; mujer que lo siente todo (quizás más de la cuenta). Mujer que llueve, mujer que escribe. Mujer que elije vivir despierta.

Espero que hayan disfrutado el recorrido. Cierro el portal porque hace frío.
Mañana lo vuelvo a abrir. Mañana será otro día...

* notas de cuaderno - 6 de marzo de 2014
Disparidad concebida en pretérito imperfecto.
Escollos de una metamorfosis
que es niebla de bruma.

Pretendo ser capital, recta,
pero tengo los vértices rostizados.

Entonces...

Manuscrita,
entre líneas,
asterística.

Vengo en fascículos,
no tengo prefacios.
En mi historia abundan los nudos.

Sin embargo...

Te regalo todas mis versiones,
elegí la que quieras.


0 comentarios:

Publicar un comentario

Buscar este blog

ENCUENTRA TU INSPIRACIÓN:

Facebook Twitter Google + Tumblr Instagram Youtube

SUSCRIBITE VÍA MAIL:

No dejes de creer que las palabras y las poesías sí pueden cambiar el mundo.
Walt Whitman
Licencia de Creative Commons
Todas mis palabras by Sol Iametti is licensed under a Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en www.todasmispalabras.com.
Puede hallar permisos más allá de los concedidos con esta licencia en soliametti.wordpress.com