“El eco, sin que nadie se lo pida, toma la palabra con ganas, y aclara los misterios del mundo.”
—Wisława Szymborska

Yeso, agua y arena.
Una rosa que nace en el medio del desierto:
Fenómeno sobre-natural.
¿Fenómeno o misterio?
Ya no importa:
Allá voy, sin importar el final.

Voy...

Visión nocturna, 
Mensaje onírico:
Incógnita,
Mágica sombra del amor
que se echa a dormir entre mis labios.

Estoy viniendo...

¿Qué es lo que hago?
Tejer una historia.
Resucitar un enigma entre las manos.
Extender un hilo rojo
hasta mi plexo solar:
La voz lejana,
Mi verdadera voz.

El Sol en el signo de fuego:
Arde.
Se abre el corazón
como una metáfora en la arena.

¿Qué es este idioma que se rebela contra mí?
El mar.
La madre.
La casa.
La figura del hombre.
La tristeza y la alegría...
El miedo a perder.

El alma secreta de los símbolos.

Escribo señales para traerme a la tierra.
Escribo las claves para captar el enigma.
Escribo los sueños para trazar un hilo rojo
del cuarto oscuro hacia la luz:
Mi verdadera voz.

¿Qué es este lenguaje que se revela en mis manos?
Frágil, confusa y misteriosa rosa del desierto.
Arena oscura.
Eco de misterios.
Intuición de los días sin nombre.
Hija del agua.
Acróbata del tiempo.
Puente entre dos mundos.

Ten coraje. Manifiéstate.

¿Qué es lo que hago?
Añadirle color a lo in-visible.
Contemplar la belleza de las piedras:
Canto-de-abejas.
Rendirme a la paz
conmigo (misma).

La rosa dice:
En la oscuridad
de la incertidumbre
descubrirás tu propia órbita,
como un hechizo de viento, 
como una llave:
Lejana,
Antigua,
Reveladora de luz...
Escucha tu respiración,
Sigue escuchando...
"Todo lo que tenemos es este momento."

El viaje
             apenas
                        está
                                comenzando.



Es la voluntad del amor
Es la adrenalina del amor
El escalofrío del amor está viniendo



Inspirado en lecturas del libro El hombre y sus símbolos,
y en la exposición de Yoko Ono, "Dream Come True".

La frase de una canción estuvo haciendo eco toda la semana: "Fue tan largo el duelo que al final casi lo confundo con mi hogar." Aún no sé si duelo a mis padres o duelo a la hija. Aún no sé si "duelo" de duelo o dolor.
Aledaña da sus primeros pasos de la posibilidad a la probabilidad. El papel. La probabilidad se asoma a los márgenes. Me ha llevado 29 años llegar hasta aquí. Aledaña es el diario de una transformación. Un hilo azul que se extiende de la Tierra al mundo abisal.

🌿

Leo sobre el ánimus, la bella y la bestia. Vuelvo al diario rojo como quien retorna a la superficie del agua. Libero un deseo de amor y una fantasía sexual. Escribo sobre la transformación de dos almas que se encuentran y generan reacción. Escribo sobre el alma: El alma sabe; mi alma sabe.
Mi vida no ha vuelto a ser la misma después de cada viaje, mi vida jamás ha vuelto a ser la misma; y aun así me asomo al margen, cada vez, para dejar entrar la luz. 
Silver lining: Tras las nubes, el sol.
Aprendizaje de ver las dos caras de la misma moneda.

🌿

Escribo sobre flores que nacen del corazón y de las venas; quizás sea sinónimo de recuperar la bruma, como escribía hace casi dos meses.
Me concibo en el sonido del mar, en un tiempo que aún no se ha inventado, en los cuarteles de invierno; en el no-tiempo del encanto blanco, en la danza de la música de las esferas.
Cuando doy un paso fuera de los mecanismos de mi mente, logro ver los lazos invisibles que nos unen.
Out of my mind: Curiosidad del corazón que busca. La traducción de este término suele vincularse a la "locura" cuando su traducción literal es "Fuera de mi mente".

🌿

Vivo en un hechizo de tiempo que no puedo asir, entonces escribo, como quien toma una fotografía. El tiempo me atraviesa. El tiempo me atraviesa mientras escribo; el tiempo te atraviesa mientras me lees; el tiempo atravesó el cuerpo de mis padres —"Todo lo que está muerto palpita", dice Kandinsky desde la página 256 de un libro, y sigue... "Todo tiene un alma secreta"—.
Las palabras son los símbolos que me unen con los mundos sutiles. Me dejo guiar por la música y la poesía como el viajero se deja guiar por el sol.
Al salir de mi mente entro en un estado de gracia casi indescriptible. Clarice me habló de esto hace unos meses. Clarice me revela cosas importantes, al igual que Anaïs. A veces los lazos trascienden el tiempo.

🌿

Día Fuera del Tiempo. Los márgenes. Aledaña. El renacimiento y la transmutación. Misterio azul: Todavía no sé si estoy duelando a la hija o revelando el hechizo del tiempo.
25 de julio; invierno: La lluvia ha venido a limpiar. Una ráfaga de viento me ha dado de lleno en el rostro mientras asomaba el campanario de la iglesia Santa Rita por una de las calles, cubierta de una negra red que grita "en refacción". Aprendizaje de metáforas: El campanario de la iglesia, que marcaba las 12 y visitaba la hija, está en refacción en el Día Fuera del Tiempo. 
El mundo me habla entre líneas. Me dejo llevar por la mujer interior que transmite los mensajes sutiles de mí-misma. Me dejo guiar dibujando misterios en el agua; dejándome quebrar por el viento; soltando una frase: "Quiero sentir lo que estoy pisando", que hace que mi sangre española y árabe se mezclen y comiencen a vibrar, desprendiendo claves, notas y letras desde abajo de mi piel.

🌿

Mi fragancia es la poesía. Mi néctar, la música. 
Flores, bruma, lluvia: 
Intensidad lírica que se mueve con el ritmo de los mares
Adentro mío.

Aquí-y ahora:
Yo creo mi realidad.
Yo creo mi realidad.
Yo creo mi realidad.
(Sankalpa).

🌿

El tiempo me atraviesa y el amor... 
Me estoy volviendo poesía... 
Estoy aprendiendo a abrir el corazón.



12 de julio de 2016.
¿Qué atravesaba tu ventana el día de hoy?

🌿

¿Cuánto nos perdemos por estar desconectados del entorno?
Hoy conté palabras: "flamable" y "magma" aparecieron dos veces; también apareció la palabra "corazón" como el pálpito de lo que estaba por venir.

🌿

¿Es posible definir al amor?
Hoy el amor dijo presente en el viento sobre el rostro y un amague de abrir los brazos a ciento ochenta grados, como si transitara los bordes de un risco y estuviera a punto de echarme al vacío.
La infinidad del amor me avasalla y me atrae al mismo tiempo: 
. Existen tantas formas de amor como personas en el mundo 
. Existen tantas ideas de hogar, que me parece imposible contenerlas en el cuerpo.
Me siento una extraña en mi cuerpo. Hoy el mundo cantó a mi oído a través de una ventana en movimiento, y no fue necesario cruzar el océano para que el agua rebalse.

🌿

"El corazón del mundo cantará en mi corazón", decía Buika hace un minuto, y con ella pude sentir a la crisálida abriéndose paso en el capullo, en el mismo lugar en el que habita el corazón. 
En donde habita el corazón está muriendo una oruga, entre curvas y encajes que quieren ceder. En donde habita el corazón hay un anhelo que viene a buscarme cuando cae la noche, y desenlaza en desvelo.
Hoy el hogar no me cabe en el cuerpo; soy una extraña-incorpórea que se deja conmover por el viento, el tiempo y las sombras que se proyectan en las calles de Belgrano. 
Anaïs tenía razón cuando escribía sobre "crear desde dentro."

🌿

Ahora, con el sol a mi izquierda, aparece la silueta de mi mano en el cuaderno y causalmente comienza a deslizarse una canción: "La Llegada de los Pájaros y la Transformación".
Parece que todo es un presagio en este día de invierno, señales y conjuros de... ¿De qué?... Ya no importa. 
Hoy todo lo que tengo para dar(te) es este momento, en el que siento el movimiento estrepitoso de mi mano en el papel, al ritmo de la música, como si fuera una danza de tinta y pasión.
Mi forma de amar... Escribir... Son la misma cosa. Escribir sin "saber dónde puedo terminar o empezar". Escribir lanzándome del risco, sin saber el resultado.



Imagen: Oleg Oprisco

Un día de septiembre de 2009, dejé olvidado el corazón.
Un día de septiembre, una chica de 23 años quedó llorando en la cama como si no hubiera mañana.
Un día, una muralla creció entre su pecho y el mundo, una muralla de hielo y temor.

🌿

Estos han sido días raros; días de viajar a la raíz, a la zona de promesas, y mirarme las heridas; días de sentarme a escuchar el ritmo interno, de contemplar el movimiento de la perra vagabunda, de preguntar-me qué busca el corazón.

Este estremecimiento, esta precipitación que ha tenido lugar en los últimos días, me ha guiado al cuarto oscuro de la casa, donde habita la oración por la niña perdida que quiso ser mujer, que quiso ser amante antes de tiempo; la niña enamorada del amor que abrió los brazos queriendo recibir demasiado mundo, demasiada búsqueda, más de lo que podía recibir. Esta semi-niña con ansias de fruta madura descubrió, una noche de septiembre, que todo es pasajero, que las historias también se hacen a lágrimas; que la toxicidad nace de adentro, sujetándo-se a medias y viejas verdades.

En estos días raros, de pasión y censura, de creerme plena y darme cuenta de que no estaba en lo correcto, entendí que no abrir el cuarto oscuro y dejar entrar la luz, es decir, no abrir-me a la penumbra, no es más que una forma de obviar que el cuarto existe.

Entonces, en una noche rara de un julio cualquiera, me detuve a duelar:

El no poder reconocerme

El no mirarme en el espejo

El no abrazar a la que era

El no aceptar-me vulnerable.

🌿

Que sí, que un día de septiembre nos rompieron el corazón, bonita, pero vamos, no tengas miedo, que todo lo vivido, que toda la tierra quemada y el agua pasada valieron la pena.
Que volverás a llorar y quizás volvamos a sentir que la confianza se derrumba como un castillo de naipes, pero bonita, poco-a-poco todo pasa... Esto también ha de pasar.

Soltar a L. es soltar una rancia expectativa del amor,

Soltar el credo de vincular el amor con el dolor.

Abrir-me al cuarto oscuro

Es perdonar-me.

En una noche rara, de julio y luna nueva, a casi 7 años de olvidar mi corazón, aprendí que perdonar es aprehender-me, tenerme... Saberme con vida.

🌿

Ayer, el 2009 y el 2016 se hicieron uno; me di un abrazo y me dejé precipitar. Una nota de mi diario volvió como un mensaje del pasado, una boca de fuego que hizo de la experiencia, aprendizaje. Entendí que más que derribar una muralla, todo comienza por animarse a abrir la puerta, por confiar en el misterio de la vida y del amor. Hago lo que puedo, con lo que tengo y lo que sé: Me estoy haciendo mujer. 

"La vida es ruidosa y complicada". Pero mientras me detenga a escuchar mi ritmo interno y me haga cargo de la luz de ser benevolente conmigo, no volveré a sentirme sola.




"Desde que éramos niños se nos ha inculcado eso. Nuestro propósito es explorar el Universo, sabes. El espacio exterior es donde encontraremos las respuestas a por qué estamos aquí y de dónde vinimos. Es como si todo el mundo buscara estas respuestas a 800 millones de millas de distancia y la verdad es que las respuestas están justo en frente de nosotros."

*
1 de julio de 2016, 2 am.

Café. Buenos Aires. Frío. Llovizna. Café. La precipitación buscándose una forma de vida entre las páginas del diario.
Al escribir, estoy precipitándome hacia adentro. Esta comunicación silenciosa en la que intento entender cómo funcionan los lazos del mundo me lleva de nuevo a tu encuentro. 
Hace casi un mes, Yemanya me hablaba de confiar en la oportunidad dorada. Quien habla y escribe ahora para nosotros es la Diosa del Mar: "Como el mar, la vida se mueve a través de las olas y las mareas."
Estoy aprendiendo el oleaje de nuestro idioma subterráneo. Aún no sé si estoy a un paso de perder la cabeza o sentir amor. Tal vez son la misma cosa.

Todavía tengo miedo; todavía tengo dudas ante la posibilidad de abrirle el corazón a la profundidad del océano. Sari ha venido por la tarde para echarle luz al cuarto oscuro en una frase: "Prestar atención a las dudas." Es como seguir un indicio. ¿Qué hay del otro lado de esta mansa duda que se planta en mi camino cada vez que me detengo a contemplarme?
En los últimos meses he sido un oleaje en sí mismo, una duda de hueso y de vientos azules, de nostalgia y amor.
Ya son las 2 de la mañana. Busco excusas para no dormir, por miedo a que el sueño me lleve hasta tu nombre, que es decir poesía-deseo-amor... Al unísono.

Estoy perdiendo el control de mí misma lentamente, y me sumerjo en las cavernas de la duda, en donde decisión y elección no son otra cosa más que miedo. Le pregunto a las diosas qué hacer con todo esto. Una voz me responde: Elige una carta.
La respuesta ha sido "Freyja", y así, una señal atraviesa el diario rojo como la luz a ventana, o la música a mi cuerpo: Entregarme al verdadero deseo que habita el corazón.

"Todo lo que necesito recordar es cómo era estar con vida."


20 de junio de 2016.
Necesidad de escribir la nevada.

Aún no ha llegado el invierno a Buenos Aires, pero créeme, ha llegado a la casa.
Me siento a leer a Anaïs y sin saberlo me ha dado las respuestas que estuve buscando en estos días: Qué gran misterio es el deseo [...] el temblor del corazón.

Termino su diario con una gota de sal sobre el rostro; rostro frío, sin labial. Escribo "gracias" sobre la última página. Aparece un video de un piano sobre el ártico: El agua recorta las grietas y flotan las notas en aire boreal. Tu nombre amanece como reverbera una emoción. 

¿Acaso fue felicidad la forma simple de una mano sobre el rostro?

No encontrarme en Buenos Aires.

Je ne sais quoi de Francia y calendario.

Anaïs.

Necesidad de escribir la nevada.

"Lo que vaya a pasar depende de nosotros", dice el video llegando al final. Que es sinónimo de Anaïs describiendo la capacidad de derramar poesía sobre las cosas simples, el retoño poético del mundo cotidiano: "Todo puede brotar desde el propio yo . Tendré que crearlo desde adentro." Repetir esto como un mantra: "Crearlo desde adentro.

Le respondo a Anaïs con silencios de tisana: "El futuro es un eco del presente." Estoy aprendiendo, sigo aprendiendo, a contemplar las estaciones de mi mujer interior, el mundo íntimo que cargo con este "arder" sin precedentes. Finalmente lo agridulce va encontrando su lugar, aunque a veces me lleve a enfrentar mi oscuridad.

Plenilunio que arrasa.

Emociones salvajes.

Necesidad de escribir la nevada.

Escribir la nevada es escribir un conjuro en rebelión contra mí, contra mis rancias condiciones del amor.

"Qué gran misterio es el deseo" de la mujer que está naciendo... Y aun así, nace... A pesar de la nevada, las grietas y el pasado que intenta reptarme por la espalda; a pesar de mí misma, NACE... 
Y ya no hay vuelta atrás.



Imagen: "Love and Beauty" by Pedro Tapa

17 de junio de 2016.

«Si tus ojos hablaran, ¿qué dirían?»
Que la mañana comienza escribiendo el insomnio entre partículas de luz y la diosa de los mares.
Que la música me lleva de la mano sin destino, y me lleva, y me dejo llevar por el sencillo placer de donarle melodías al asfalto.
Que las ventanas son mi libro audiovisual y cada vez que inicio el movimiento comienza a rodar una película.
Que el cielo está especialmente hermoso en este junio de otoño rojo y Buenos Aires.
Que los ficus aún tienen hojas verdes entre árboles desnudos y los confines del cuerpo.
Que el cielo de vainilla quizás nace en la poesía del que mira.
Entrega. Visión. Éxtasis lírico.
Que «hay que escribir, y también vivir, como si el día en que vives fuera el último día, como si se tratara de la última oportunidad.» —dice Henry Miller desde la página de un libro de Anaïs—.
Que cualquier día, en cualquier lugar del mapa, puedo convertirme en bailarina de café.
Que un viaje de 2 horas se resume a una mujer de unos 60 años de edad escribiendo el movimiento como un soplo de vida. "Busco algún gesto", escribía, conteniendo el cuaderno entre sus manos como se pule un rubí.
Mujer secreta. Piedra preciosa. Criatura del mundo estelar.
Si mis ojos hablaran, intentarían describir la sustancia emotiva de las cosas reales; relatar el presagio de las palabras que habitan las paredes y el papel; la abrumadora osadía de las canciones del mundo... Mis ojos cantarían sobre los mundos sutiles, para todo el que quisiera escuchar.
Música de las esferas. Acordes azules. Divinidad de lo simple que nos besa los pasos.



Imagen: pinterest.com

8 de junio de 2016.
Perder el montaje humano.

La intersección entre la fuerza suave del mar y el alma de las piedras...
¿Es posible estar en varios lugares a la vez?
No habito los lugares, los lugares me habitan.
Me hago en el viento.
El Norte me convierte en un puzzle de ciudades que aún no se ha inventado, en palabras que esperan el momento para transicionar de la boca a la deriva.
El Norte me regala poesía y me convierte en canción que vibra entre acordes salvajes y nombres nativos.
No saber quién soy, no saber de qué estoy hecha, es parte de la búsqueda.
El Norte me estremece y yo me dejo caer. 

*

10 de junio de 2016.
Fuego violeta. Viento azul.

Salta trae consigo instantes que se quedan conmigo y hacen que en esta mañana de gris y semi invierno yo me sienta dulce y llena de amor.
Ayer un frasco de vidrio sirvió de refugio para un puñado de palabras, de las que más tarde nacerá un poema para una casa de música e historias llamada Esperanto. Una de las frases decía: Insista en construir desde el amor. Que es lo mismo que decir «Usa el amor como un puente».
Cerati tenía razón, si nos animamos a cruzar podemos encontrar cosas hermosas.
La vida se atraviesa. 
La vida me atraviesa. 
Estoy aprendiendo a cruzar.

*

11 de junio de 2016.
Me estoy llenando de pájaros.

Ha pasado una semana desde la llegada a la ciudad. Los relojes no saben de mis viajes verticales; no pueden contarte del aroma a café y la sonrisa cálida de Bara en la mañana. Tampoco pueden medir la inmensa sensación de que en esta casa de palabras crece una familia.
Transcurre la mañana. Yami y yo sonreímos. Volvemos a mirar por última vez las frases que acarician las paredes.
Es que Salta... Salta trae cosas buenas. Salta trae cambios, principios, finales y principios y finales y...
Salta me enseña del silencio blanco y la contemplación de las manos y la figura del hombre; de la música y el misterio de la búsqueda; de Clarice por la mañana, la tarde y la noche. Salta me enseña a soltar(me) a mí misma, como se suelta el cabello en la cima del cerro, como se sueltan dos manos un viernes por la noche, como se suelta una emoción en el cuaderno.

Hoy ha sido una mañana fría, pero mientras acunaba una taza de café buscando calor -como hace 4 años en París-, Miguel lograba asir mi magnetismo con esta ciudad en una canción: Fairly Right.
Miré a mi hermana. Miguel nos recuerda a nuestro padre. Miguel es como el padre de nuestro paso por esta casa de palabras. Se lo hicimos saber antes de partir, porque sentimos que las cosas importantes tienen que decirse; porque el amor y la palabra, y el amor por las palabras; porque la palabra Amor tiene múltiples formas, sonidos y colores; porque si algo tiene que echar raíces hacia adentro, que sea el Amor.
Salta me enseña cosas importantes:
Entregarme al «sagrado riesgo del azar»... A la súbita sensación de placer y de vida.




4 de junio de 2016.

Sábado.
Salta me regala palabras:
«Los sueños tienen gente y uno, dormido, es como una casa que de golpe se llena de personas».
La casa de la poesía nos habla de amor y pájaros; mares, sierra, pampa y caminos.
La casona del molino nos habla de guitarras y el ardor de las leñas en un patio andaluz.

Tierra mía... Un hombre nos recibe con sabiduría abisal: El amor sabe esperar, el amor no es indecoroso. El amor de un padre y una madre nunca se termina - dice.

Café Mónaco a las 4 de la tarde. El movimiento de una ciudad que se despereza de la siesta y el otoño. Un artesano agradeciendo una sonrisa. «El nácar viene de las ostras de mar» - nos cuenta.
Pienso en el mar y cuanto me ha dado desde hace dos semanas. A veces siento que me crece el secreto de las ostras del mar entre los surcos de los labios, y se queda a habitarlos como un tesoro carmesí.

Aparece Julio a mitad del mediodía: «La palabra decídete en las paredes de las esperanzas». Los cronopios vienen a pintar de blanco la mesa circular en la que estuvo el café poco antes.
El círculo viene siendo algo importante en este momento de la vida.

Salta me regala palabras, y a pesar del otoño, mi árbol se llena de hojas.
«Siempre a contra-corriente» - decía mi padre refiriéndose a sí mismo.
Papá, te quiero.
Papá, te extraño.
Papá: quizás somos más parecidos de lo que pensábamos.

Llegará el invierno, pero dejaré palabras en Salta para que pueblen los árboles.



Imagen: pinterest.com

3 de junio de 2016.

Jueves.
"Ruge a las montañas" dice un presagio de jueves por la noche. Ruge. Silbo tres veces para probar un ritual mientras me animo a escribir una muerte.
"Miedo-miedo-miedo", susurra con astucia la mente. Yo respondo con música: "Estoy recuperando la bruma."
La fuerza suave del mar me ha dado algo que aún no puedo definir.
"El jueves embriagué mis venas" con un círculo de mujeres y abrazo dulce.
"Miedo-miedo-miedo", persiste la mente. Yo respondo con amor, tierna dulzura de amor: "Otoño rojo, lágrimas del cielo".
La casa llora. Mujeres, poesía y cartas de tarot. Amor.
Usar el amor como un puente.

Viernes.
Lloro yo, de rodillas, mientras Brisa y ese asunto en la ventana. Llorar de alegría, de muerte y misterio. Algo está cerrándose. Algo comienza a nacer: Soy yo, conmigo misma.
Me estoy dando a luz como una boca que se abre desde el Sol hasta la Tierra.
Abrirme para ver de qué estoy hecha:
Búsqueda y locura de amor.
Dulce-dulce-dulce.
Corazón rojo. Otoño rojo.
Mujer azul.
Palabras.
Sentirme plena y nostálgica y llena de vida en este "viernes misterioso" que se anuncia como el comienzo de un final.
Volver a las montañas para ver el alma de las piedras, que es tan sólo otra forma de decir: Volver a verme en estado natural.
"La bravura de la hija de espadas que agita su pelo en los vientos de cambio".
El viento ha estado presente este viernes, el jueves y durante toda la semana. El viento y el amor son las constantes de mi vida.
Elegir dos asientos de avión mientras suena una canción de "Las crónicas del viento". Seleccionar el número 13.
Buscar el simbolismo del número 13: "Es símbolo de transformación".
Fuego violeta.
Un 13 de febrero nacía mi padre.
En nombre del padre, de la hija y de la transformación: Me desprendo de mí para volver a nacer.

Sábado.
...



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